dijous, 5 de febrer de 2009

Séneca III. Tu

La filosofía no desdeña ni prefiere a nadie; su antorcha brilla para todo el mundo. Sócrates no era patricio; Cleantes alquilaba sus brazos para regar un jardín; Platón debió su nobleza a la filosofía. ¿Por qué no has de igualar a esos grandes hombres? Ellos serán tus antepasados, si eres digno de ellos; y lo serás, con la convicción de que nadie es más noble que tu. Todos tenemos los mismos grados de nobleza, porque el origen de todos y de cada uno se pierde en la noche de los tiempos. "No hay rey, dijo Platón, que no descienda de esclavos, ni esclavo que no descienda de reyes". Una larga serie de revoluciones ha mezclado y confundido las generaciones. Cartas a Lucilio.